
En los últimos meses, usuarios y organizaciones han reportado un aumento considerable de fraudes relacionados con el uso indebido de cuentas de Facebook. Desde anuncios engañosos hasta la suplantación de la identidad de entidades reconocidas, la problemática va en alza y afecta tanto a particulares como a instituciones de confianza.
En este contexto, cibercriminales emplean técnicas cada vez más sofisticadas para captar datos personales a través de la red social, utilizando incluso anuncios promocionados que aparentan ser fiables. Identificar estas prácticas y saber cómo protegerse se ha vuelto crucial para evitar malas experiencias o incluso la pérdida de información sensible.
Phishing y anuncios falsos: principales vectores de estafa

Uno de los fraudes más preocupantes es la aparición de anuncios en Facebook que suplantan a organizaciones de prestigio, como el caso reciente de Cáritas España. Los ciberdelincuentes lanzan campañas que prometen ayudas económicas y, a través de enlaces fraudulentos, solicitan datos personales y bancarios bajo pretextos muy verosímiles.
El modo de operar suele consistir en crear páginas falsas que imitan a la oficial. El usuario, al clicar en el anuncio, es redirigido a un sitio donde se le pide rellenar formularios con su nombre, apellidos, teléfono y más adelante, enviar una fotografía de su DNI -por ambas caras-, junto a un vídeo donde aparezca él mismo con el documento. Además, para terminar el proceso, se solicita la subida de un justificante de domicilio, como un extracto bancario o factura de servicios.
Con esta información en su poder, los estafadores podrían abrir cuentas bancarias, pedir préstamos o realizar otras actividades fraudulentas en nombre de la víctima. Todo, a partir del uso indebido de anuncios y cuentas de Facebook para obtener la documentación necesaria.
Alerta oficial y pasos de Cáritas ante el fraude
Ante la detección de estos engaños, Cáritas España ha emitido un aviso público en sus canales oficiales alertando sobre el uso indebido de su nombre mediante anuncios de Facebook. Han explicado que se trata de una captación de datos fraudulenta y han interpuesto una denuncia ante la Policía Nacional, además de solicitar la retirada de los anuncios a la plataforma de Meta.
La organización recomienda no compartir estos mensajes desde ningún canal, ni redes sociales ni aplicaciones de mensajería como WhatsApp o Telegram. Asimismo, recuerdan la importancia de contrastarlo todo con los perfiles y webs oficiales, y mantener la cautela antes de aportar cualquier dato en internet, especialmente a través de enlaces recibidos por Facebook.
Consejos clave para no caer en fraudes en Facebook
La mejor defensa ante el uso indebido de cuentas y anuncios es la prevención y el sentido crítico. Algunos consejos útiles para evitar ser víctima de estos fraudes incluyen:
- Comprobar la dirección web: antes de introducir cualquier dato, revisa si la URL corresponde a la empresa real o parece sospechosa.
- Verificar el perfil de la empresa: asegúrate de que te contactan desde la cuenta oficial, y no desde un perfil falso.
- Sospechar de mensajes urgentes: los estafadores suelen transmitir prisa para que actúes sin pensar.
- Contrastarlo con fuentes oficiales: consulta con la organización a través de sus canales oficiales o con entidades como INCIBE.
Qué hacer si ya hemos sido víctimas
Si has facilitado tus datos tras recibir anuncios fraudulentos en Facebook, es importante actuar con rapidez. Recopila evidencias sobre el fraude y presenta una denuncia a la Policía Nacional o Guardia Civil. Si has entregado información personal, realiza búsquedas en internet para comprobar si tu identidad está siendo suplantada. En caso de haber proporcionado datos bancarios, contacta con tu banco para informarles y valorar el bloqueo de tus tarjetas afectadas.
La propia Cáritas y organismos de ciberseguridad como INCIBE ofrecen asistencia y canales de ayuda para quienes hayan sido afectados.
El uso indebido de cuentas de Facebook, a través de anuncios engañosos y la suplantación de entidades reconocidas, ha supuesto un serio problema en la seguridad digital de los usuarios. Aplicando una serie de precauciones, confirmando siempre la autenticidad de los mensajes recibidos y acudiendo a los canales oficiales cuando surja la menor duda, se pueden reducir considerablemente los riesgos y evitar males mayores.