
El nuevo Google Tensor G4 ha llegado con grandes expectativas, pero las primeras pruebas y filtraciones han dejado a los usuarios más que insatisfechos. En lugar de un avance significativo en rendimiento, este nuevo chip apenas ofrece mejoras frente a su predecesor, el Tensor G3, y esto ha llevado a muchos a cuestionar si realmente se trata de una nueva generación o solo un pequeño ajuste técnico.
Contrariamente a lo que se esperaba, el Tensor G4 no ha demostrado ser superior a otros chipsets de gama alta como el Snapdragon 8 Gen 1 de 2021. Sorprendentemente, los resultados en benchmarks como el 3DMark Wild Life Extreme muestran que el rendimiento del G4 está muy por debajo de las expectativas de los usuarios y de lo que se espera de un dispositivo que aspira a competir con otros buques insignia.
Modesto incremento frente al Tensor G3

Uno de los aspectos más decepcionantes del Tensor G4 es que, en términos de rendimiento, apenas representa una mejora con respecto al G3. Los primeros benchmarks muestran que la mejora en rendimiento de un solo núcleo es de tan solo un 11%, y en pruebas de múltiples núcleos, el incremento es aún más limitado, con una mejora de solo un 3%.
Es decir, a nivel de hardware, el salto entre generaciones es mínimo, lo que ha generado una oleada de críticas por parte de los usuarios que esperaban un salto cualitativo más evidente. Esto lleva a la pregunta: ¿Era necesario lanzar este nuevo SoC o Google podría haber retrasado su lanzamiento para ofrecer algo más revolucionario?
Se ha filtrado que el motivo detrás de esta ligera mejora se debe a que Google no tenía listo un SoC completamente nuevo. El Tensor G4 es más bien un upgrade del G3, con ligeras mejoras en los núcleos y en la eficiencia energética, pero sin grandes cambios en cuanto a capacidad de procesamiento bruto.

Comparativa con otros procesadores de la competencia
Cuando comparamos el Tensor G4 con otros chips de la competencia, como el Snapdragon 8 Gen 1 de Qualcomm y el Dimensity 9300 de MediaTek, la diferencia es considerable. En el benchmark 3DMark Wild Life Extreme, el Snapdragon 8 Gen 1 supera al Tensor G4 en torno a un 2%, mientras que el Snapdragon 8 Gen 3 logra una puntuación más del doble que el nuevo SoC de Google.
Esto sitúa al Tensor G4 en una posición comprometida, ya que en cuanto a rendimiento se refiere, no está al nivel de sus competidores directos, ni siquiera cerca. Cabe destacar que Google ha dejado claro que el G4 no fue diseñado para obtener las mejores puntuaciones en benchmarks, sino que su enfoque principal está en la inteligencia artificial y la eficiencia energética.
Sin embargo, para aquellos usuarios que buscan un rendimiento óptimo en videojuegos o tareas intensivas, este chip podría resultar insuficiente en comparación con lo que ofrecen otros smartphones de gama alta.
Eficiencia energética y temperatura
Uno de los pocos aspectos positivos del Tensor G4 es que, a pesar de su modesta mejora en rendimiento, su eficiencia energética ha aumentado ligeramente. Con el uso de núcleos más nuevos como el Cortex-A520, Cortex-A720 y Cortex-X4, el SoC consume menos energía que su antecesor, lo que ayuda a reducir la temperatura del dispositivo en uso intensivo.
Google ha reiterado que este cambio de enfoque hacia una mayor eficiencia y menor consumo responde a las necesidades de su nueva gama de productos, especialmente en lo relacionado con la inteligencia artificial, donde el Tensor G4 podría brillar más que en otras áreas.
Un diseño continuista sin grandes cambios de empaquetado
Además, Google ha decidido no utilizar el nuevo empaquetado FOWLP de Samsung, que podría haber permitido disipar mejor el calor y mejorar la eficiencia, optando en su lugar por seguir utilizando el encapsulado FOPLP, algo que ya habíamos visto en el G3. Esta decisión podría estar relacionada con costes o con problemas de tiempo en el desarrollo del chip.