
El mundo de la telefonía móvil se prepara para uno de los duelos más esperados de los últimos años. Samsung, con su consolidada gama Galaxy Z Fold, domina actualmente el mercado de los plegables mientras que Apple ultima los detalles para asaltar este segmento con su primer iPhone de pantalla flexible. Más allá de las cifras y las filtraciones, el enfrentamiento entre ambas marcas promete cambiar las reglas del juego en la gama alta.
En los últimos meses, los rumores y filtraciones sobre el iPhone plegable se han multiplicado, situando el lanzamiento del dispositivo entre 2026 y 2027. Todo apunta a que Apple está dispuesta a competir de tú a tú tanto en innovación como en diseño, pero la experiencia acumulada por Samsung desde 2019 supone un reto al que los de Cupertino tendrán que dar respuesta.
Dos enfoques para una pantalla plegable

Apple ha optado, según las filtraciones más consistentes, por un diseño tipo libro para su primer plegable, siguiendo la estela marcada por Samsung con sus Galaxy Z Fold. Está previsto que el iPhone plegable cuente con una pantalla interna de entre 7,7 y 7,8 pulgadas y una pantalla exterior de 5,5 pulgadas. Este tamaño, aunque generoso al desplegarse, es algo más compacto que el de su rival coreano, cuyo actual Galaxy Z Fold 7 ofrece un panel interno de 8 pulgadas y una cubierta de 6,5 pulgadas.
El objetivo de Apple parece ser ofrecer un dispositivo cómodo de usar cerrado, manejable con una sola mano y fácil de transportar. Frente a los tamaños cada vez más ambiciosos de la competencia, la apuesta es por la practicidad y la elegancia. No obstante, la reducción en el tamaño puede suscitar dudas sobre cómo resolverá Apple la usabilidad y la experiencia multitarea, clave en este tipo de dispositivos.
Uno de los puntos donde Apple quiere diferenciarse es en la ausencia del pliegue central visible. Durante años, la marca ha retrasado el salto a los plegables para asegurar la máxima calidad de panel, y todo apunta a que está colaborando con Samsung Display para lograr una pantalla flexible que no deje marca de uso.
Algunas fuentes incluso sugieren la inclución de una cámara bajo la pantalla interna y una relación de aspecto más cuadrada, lo que facilitaría el manejo y el aprovechamiento del espacio en el interior del dispositivo. Esta tecnología, si se confirma, pondría presión sobre Samsung para seguir mejorando la experiencia visual en sus modelos venideros.
La rivalidad como motor de innovación

Samsung, por su parte, suma siete generaciones de dispositivos plegables acumulando experiencia y perfeccionando el producto año tras año. Su estrategia de cubrir todos los segmentos del mercado –modelos tipo libro y concha, lanzamientos escalonados según la época del año– le ha permitido recortar distancias con Apple en mercados clave como Estados Unidos. Este liderazgo se apoya en la robustez de sus diseños, la versatilidad de sus pantallas y un continuo perfeccionamiento del mecanismo de plegado.
Desde la propia compañía coreana afirman que la competencia con Apple solo puede beneficiar al usuario, acelerando los ciclos de innovación y desafiando los límites técnicos. Samsung confía plenamente en la ventaja que le otorga su historial y el conocimiento industrial acumulado, incluso ante el reto que supone la irrupción de Apple en el segmento de los plegables.
Curiosamente, existe una relación de dependencia mutua, ya que muchos rumores apuntan a que las pantallas del futuro iPhone plegable serán fabricadas precisamente por Samsung Display. La batalla comercial se mezcla con la colaboración tecnológica, reflejando la complejidad de la industria y la importancia de la cadena de suministro.
Errores mediáticos y expectación máxima

La tensión entre ambos gigantes no solo se vive en el terreno del hardware, sino también en la exposición mediática. Hace apenas unas semanas, una cuenta oficial de soporte de Apple en China compartió por error un vídeo promocional de un Samsung Galaxy plegable, un hecho que no pasó desapercibido en plena oleada de rumores sobre el iPhone Fold. El vídeo, que pretendía ilustrar funciones de control parental, era en realidad una pieza de Samsung y el incidente se volvió viral en cuestión de minutos.
Este incidente ha puesto en evidencia la presión que soportan los equipos de comunicación y la importancia de la coordinación global en las multinacionales tecnológicas. Además, ha aumentado la expectación y el interés en torno al desembarco de Apple en el mercado de los móviles plegables.
Más allá de la anécdota, los errores de este tipo reflejan el clima de máxima competencia entre ambas marcas y la importancia estratégica que tiene para Apple su primer modelo plegable.
Lo que nos espera: fechas, precios y claves del duelo

Las fuentes coinciden en que no veremos el iPhone plegable antes de 2026, aunque algunos analistas dejan la puerta abierta incluso a 2027, dependiendo de los avances técnicos y el posicionamiento de Samsung con futuras generaciones de Galaxy Z Fold. Los precios que se barajan rondan los 2.000 euros o dólares, situando el dispositivo como un producto premium e innovador.
Apple planea modificar su estrategia de lanzamientos, dividiendo el calendario para que sus modelos base lleguen en primavera y los Pro –junto al esperado plegable– se presenten en septiembre. Esto busca evitar periodos de baja actividad comercial y competir de manera más directa con el ritmo de actualizaciones de Samsung.
En cuanto a las especificaciones técnicas, los rumores más sólidos hablan de pantallas de alta calidad sin pliegues visibles, cámaras duales de 48 MP, una bisagra robusta de titanio y un grosor mínimo tanto abierto como cerrado. Habrá que ver si Apple logra equilibrar todos estos factores sin disparar aún más el precio final.
El usuario, en el centro de la batalla

Mientras la competencia entre Samsung y Apple se intensifica, los consumidores serán los grandes beneficiados. La entrada de Apple en el mundo de los plegables fomentará una mayor innovación, con más opciones en diseño y prestaciones, y probablemente mejoras en la experiencia de usuario, durabilidad de los paneles y software optimizado para pantallas flexibles.
La batalla por liderar el segmento de teléfonos plegables marca una nueva etapa en la historia de la telefonía móvil, donde la experiencia, la capacidad de sorprender y el pulso mediático tendrán tanta importancia como la tecnología en sí. La competencia se intensifica y, con cada filtración y error, aumenta la expectativa por quién logrará marcar el nuevo estándar de los smartphones del futuro.