
La Xiaomi Smart Band 10 ha irrumpido en el mercado como la evolución natural de una saga que ya cuenta con una sólida base de seguidores. Este nuevo modelo no revoluciona el concepto de pulsera inteligente, pero sí refina aspectos clave que la mantienen como una de las opciones más atractivas para quienes buscan monitorizar su salud y actividad física sin gastar demasiado.
En un contexto donde los relojes inteligentes viven una etapa de estancamiento en ventas, las pulseras como la Xiaomi Smart Band 10 logran mantenerse a flote gracias a su equilibrio entre funciones básicas, conectividad y precio accesible. El dispositivo llega con pequeños pero significativos avances que la diferencian tanto de su predecesora como de otras alternativas de gama básica, y de paso, sigue siendo una referencia para quienes se inician en el mundo de los wearables.
Principales características de la Xiaomi Smart Band 10

La Xiaomi Smart Band 10 apuesta por un panel AMOLED de 1,72 pulgadas, con resolución 212 x 520 píxeles y bordes más planos que en generaciones previas. La pantalla, uno de los puntos más notables de esta edición, presume de un brillo máximo de 1.500 nits —lo que facilita su uso incluso en exteriores— y una tasa de refresco de 60 Hz para una experiencia visual más fluida. Xiaomi ofrece además más de 200 esferas personalizables y hasta 10 tipos de accesorios intercambiables, incluidas opciones para llevarla como collar, en la muñeca o incluso prendida a la ropa.
En cuanto al diseño, el cuerpo principal se fabrica en aluminio o cerámica exclusiva en la edición Ceramic Edition, añadiendo un plus de resistencia y comodidad en la piel. La correa, que depende de la versión, mantiene el sistema de cierre tradicional aunque en algunos casos puede abrirse accidentalmente si se engancha.
Funciones de salud y deporte para todos los perfiles
La apuesta de Xiaomi por la actividad física sigue intacta, y la Smart Band 10 lo demuestra con más de 150 modos de entrenamiento. Además, reconoce de manera automática seis tipos de ejercicio y añade un nuevo cálculo de vitalidad para evaluar el estado físico a lo largo del día. La resistencia al agua de 5 ATM permite incluso registrar actividades acuáticas, y el dispositivo puede transmitir la frecuencia cardíaca en tiempo real a otros equipos compatibles vía Bluetooth.
En el apartado de salud, sobresalen la monitorización 24/7 de frecuencia cardíaca, oxígeno en sangre y niveles de estrés. La Smart Band 10 introduce una función que mide la calidad de la respiración durante el sueño y nuevas métricas de descanso en colaboración con la World Sleep Society, como eficiencia y distribución del sueño. También realiza el seguimiento de presión arterial, saturación de oxígeno (SpO2) y un extenso histórico de actividades desde la app Mi Fitness.
Software, integración y autonomía
Bajo el capó nos encontramos con HyperOS 2.0, el sistema de la marca que agiliza la interfaz y añade más opciones de personalización y widgets. La integración con el ecosistema Xiaomi mejora, permitiendo controlar otros dispositivos conectados a través del Xiaomi Smart Hub desde la propia pulsera, además de gestionar notificaciones, eventos y respuestas rápidas desde la muñeca. El motor háptico renovado permite ajustar la vibración a distintos niveles según tus preferencias.
La batería de 233 mAh destaca con una autonomía que puede estirarse hasta 21 días en uso básico y alrededor de 6 a 9 días con pantalla siempre activa y notificaciones frecuentes. Su carga completa requiere aproximadamente una hora, algo a tener en cuenta para quienes priorizan despreocuparse del cargador en el día a día o incluso durante viajes largos.
La experiencia de usuario apenas varía con respecto a generaciones anteriores en cuanto a la gestión desde la app del móvil, lo que supone ventaja si ya tienes experiencia con wearables de la marca. Sin embargo, aún existen aspectos a mejorar en funciones como el modo no molestar o las opciones de acceso rápido desde la pantalla principal.
Otro punto fuerte es la personalización con más de 200 esferas disponibles, incluyendo mini-juegos y visualizaciones adaptables a los gustos de cada usuario, potenciando la sensación de tener un dispositivo único en la muñeca.