
Facebook ha iniciado pruebas con una nueva función que permite a su inteligencia artificial analizar las fotos almacenadas en los teléfonos móviles de los usuarios, incluso si estas no se han subido nunca a la red social. Esta novedad está generando debate, especialmente entre quienes valoran la privacidad de sus imágenes personales.
La herramienta, denominada como procesamiento en la nube, aparece al crear una historia (‘Storie’) en la aplicación de Facebook. En ese momento, la app muestra un aviso emergente solicitando permiso al usuario para acceder a la galería del dispositivo. Si se acepta, las fotos se suben de forma periódica a los servidores de Meta —la empresa matriz de Facebook—, con el objetivo de que la inteligencia artificial de Meta pueda proponer sugerencias automáticas, como collages, efectos de edición creativa, álbumes temáticos o recordatorios ordenados por eventos.
¿Cómo funciona la subida automática de fotos?

Este sistema se encuentra en fase de pruebas en EEUU y Canadá y, según ha detallado la compañía, los usuarios pueden activar o desactivar esta función dentro del apartado específico de la app llamado ‘Sugerencias de uso de la galería’. Desde ahí, se pueden delimitar los permisos de acceso a las fotos y controlar el procesamiento en la nube.
Ante las dudas de privacidad, Meta asegura que las sugerencias generadas por la IA son privadas y que no se usan para fines publicitarios. No obstante, habilitar la función implica aceptar los ‘Términos de Servicio de Meta AI’, lo que autoriza a la IA a analizar aspectos como rostros, objetos reconocibles, fechas y ubicaciones contenidas en las fotos.
La compañía aclara que, actualmente, las imágenes no se utilizan para entrenar sus modelos de inteligencia artificial. Aun así, los propios términos de uso dejan la puerta abierta a que esto pueda cambiar en el futuro, un matiz que muchos usuarios no han pasado por alto.
Control y eliminación de fotos subidas
Otro de los puntos importantes es el control sobre las imágenes subidas. Si un usuario decide desactivar la función, Facebook eliminará las fotos almacenadas en la nube tras 30 días. Sin embargo, Meta se reserva la opción de conservar algunos datos adicionales durante más tiempo en circunstancias especiales, aunque no corresponde a la totalidad de las fotos subidas inicialmente.
Esta novedad ha sido recogida por medios tecnológicos como TechCrunch, que señalan la preocupación de parte de la comunidad sobre la petición de acceso a imágenes privadas que los usuarios nunca han compartido en la red. Por otro lado, algunos internautas han descubierto alteraciones o ediciones automáticas en sus fotos —como la aplicación de estilos artísticos— sin haber dado consentimiento expreso para ello.
Impacto y reacciones: privacidad y debate público
La introducción de esta función es vista como un avance en el uso de la inteligencia artificial aplicada al contenido personal, pero está reabriendo el debate sobre la privacidad y el consentimiento informado. Aunque Meta reitera que, por el momento, el uso de estas fotos es privado y se limita a funciones dentro de la plataforma, el análisis de imágenes no públicas plantea interrogantes sobre cómo las grandes tecnológicas podrían utilizar estos datos en el futuro.
Meta ya emplea el contenido público de sus usuarios para mejorar y entrenar su inteligencia artificial. Ahora, la posibilidad de acceder al almacenamiento privado de los dispositivos refuerza la necesidad de una mayor transparencia y de que los usuarios valoren cuidadosamente si otorgan o no este tipo de permisos.
Facebook busca ofrecer una experiencia mejorada al sugerir creativamente qué hacer con las fotos, pero los usuarios deben valorar su nivel de comodidad con el grado de acceso que conceden sobre sus archivos personales. La decisión de activar, limitar o desactivar la función siempre está en manos del usuario, aunque genera cierta polémica y atención en la comunidad tecnológica y de protección de datos.